No Todo Está Perdido

De este modo, es claro que las supuestas nuevas alianzas que se están anunciando hoy, entre los partidos tradicionales y Santos, no son mas que una mera protocolización de unos negocios acordados por debajo de la mesa sin tener en cuenta a los candidatos oficiales y de espaldas al país desde antes y que ya fueron ejecutados. Dichos negociados se hicieron alrededor de un acuerdo por lo fundamental: Los cargos y los contratos del estado. Incuso los sindicalistas que dicen unirse ahora a Santos estaban comprometidos con Angelino también desde antes de la primera vuelta, cuando movilizaron lo que pudieron para la campaña uribista. Por esto las imágenes de los noticieros de liberales, sindicatos o de Andrés Felipe abrazando a Juan Manuel no deben asustar mas a los verdes. Al contrario deben ser un motivo para salir a buscar los votos que faltan y que pueden estar justamente en los votos obtenidos por Vargas, Pardo, Noemí y Petro, que son por lo dicho anteriormente, en su mayoría de opinión o de partido. Por tanto muchos de ellos pueden ser propensos a votar verde.
Es indispensable que las bases verdes comprendan y hagan entrar en razón a sus líderes de la necesidad de convocar a un partido que, como el Polo, ha propuesto 5 puntos programáticos mínimos y un diálogo político cooperante sin desear si quiera participar de un eventual gobierno verde y renunciando a cualquier tipo de cuotas en el gobierno. La respuesta del partido verde al Polo ha sido desafortunada y aleja por mucho a los verdes de la victoria. En especial por los argumento de Peñalosa que parece mas afanado en asegurar su eventual alcaldía de Bogotá en las próximas contiendas locales, que en contribuir a un triunfo de Mockus. Incluso pareciera que Peñalosa persiguiera un guiño del propio Santos para su candidatura a cambio de una postura fuerte contra el apoyo que generosamente querían brindar las toldas amarillas. Igual hay que hacerlo con los demás partidos mediante el diálogo político transparente de cara al país.
De contera, los actuales sondeos de opinión vienen a profundizar las sensación de fatalidad del partido verde, que no ha querido entender que estos instrumentos no fallaron en el pasado de manera fortuita. Ninguna encuesta se ajusta estadísticamente a la realidad de los resultados electorales. Por eso, no se entiende que luego de su propia experiencia sigan creyendo en las encuestas que ahora dan como ganador absoluto a Santos. Fue claro como las encuestas que antes inflaron el resultado de Mockus en detrimento de los resultados de Vargas y Petro, se equivocaron de cabo a rabo. O se quisieron equivocar. Nunca lo sabremos. En un principio el Verde sería la sensación y el Polo y Cambio Radical desaparecerían de la tierra. Quedó claro que el resultado real fue otro. Eso sí en parte ocurrió que a pesar de esta presión psicológica hubo partidos con ideas de largo plazo y organización que resistieron este embate mediático.
Por eso creo que los verdes aún pueden ganar. Lo mas urgente es dejar de sentirse perdedores. Deben corregir las fallas que para bien y para mal son en su mayoría internas. Así por ejemplo, contar con un programa de gobierno mas sólido y que guarde coherencia con lo que el candidato diga en los debates, dará mayor confianza y devolverá a algunos electores que habían preferido en primera vuelta a Vargas o a Petro por creerlos mas seguros y con mejor propuesta. Dejar la campaña virtual y dedicarse un poco más a la campaña real con énfasis en los sectores mas populares. Ser mas humildes y no posar de tenedores de la verdad absoluta y la ética pública de manera exclusiva. Esto se constituiría en un avance que permitiría acercamientos con otras organizaciones y movimientos, que como el Polo, pueden ayudar a conquistar el corazón de sectores donde los verdes aún no saben cómo, ni pueden llegar por el momento. Por último los verdes deben tener en cuenta que aunque es importante apelar al voto de los abstencionistas, esta no debe ser la única ni la principal estrategia. Hay que tener en cuenta que esta franja es históricamente apática o por principios no vota. Sería todo un milagro esperar que se rompan décadas de esta cultura política en tan pocos días.
Juán Sebastián Romero Leal
Edil de Chapinero